
Los psicologos cada vez están mas de acuerdo en que la carencia de expresiones de afecto y bondad constituyen una evidencia clara de enfermedad mental, puesto que según estudios realizados, las personas poco afectuosas y poco a nada bondadosas, padecen de serveros transtornos de personalidad, sufren por la ausencia de afecto en sus propias vidas, son solitarios y por lo general huraños.
El afecto junto con la leche materna, constituyen el alimento básico que contrinuye al desarrollo sano de todo ser humano y esta demostrado que hasta los terneritos que no reciben suficiente leche de sus madres, las vaquitas, crecen debiles y propensos a muchas enfermedades.
La carencia de afecto crea deficiencias y merma en las defenzas que nos protegen contra virus, bacterias y otros agentes patógenos.
la calidad de vida de toda persona sin afecto, ya sea bebé, niño, adolescente, adulto o anciano no es buena, porque esta carencia origina sufriento, una sensación de soledad y desamparo y el sentimiento de que somos menos que los demás frente a la vida y de que estamos menos dotados para afrontar las situaciones que se nos presenten.
Cuando se estudia la vida de las personas exitosas siempre terminamos descubriendo una fuerte dosis de apoyo, compresión, afecto, colaboración y solidaridad por parte de otros.
Entre mas expresiones de cariño y afecto tengamos con los demás, mejor nos sentiremos y mejor seremos tratados, esta es una ley universal conocida como la ley de correspondencias.
El afecto junto con la leche materna, constituyen el alimento básico que contrinuye al desarrollo sano de todo ser humano y esta demostrado que hasta los terneritos que no reciben suficiente leche de sus madres, las vaquitas, crecen debiles y propensos a muchas enfermedades.
La carencia de afecto crea deficiencias y merma en las defenzas que nos protegen contra virus, bacterias y otros agentes patógenos.
la calidad de vida de toda persona sin afecto, ya sea bebé, niño, adolescente, adulto o anciano no es buena, porque esta carencia origina sufriento, una sensación de soledad y desamparo y el sentimiento de que somos menos que los demás frente a la vida y de que estamos menos dotados para afrontar las situaciones que se nos presenten.
Cuando se estudia la vida de las personas exitosas siempre terminamos descubriendo una fuerte dosis de apoyo, compresión, afecto, colaboración y solidaridad por parte de otros.
Entre mas expresiones de cariño y afecto tengamos con los demás, mejor nos sentiremos y mejor seremos tratados, esta es una ley universal conocida como la ley de correspondencias.


1 comentario:
Totalmente de acuerdo contigo. Un artículo compacto, pero donde dices muchísimas cosas Y MUY IMPORTANTES. Felicidades David.Que el Absoluto siempree esté derramando bendiciones sobre ti. Un beso de Luz Dorada desde España: María José
OM TARE TUTTARE TURE SOHA
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